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Winni, ha pasado una semana desde nuestra última sesión y me gustaría hacer algunos comentarios a modo de epílogo del proceso de coaching que hemos vivido, tal y como habíamos comentado. Percibí en la última sesión una recopilación de ideas y un resumen de nuestro proceso desde que dio comienzo allá por octubre del año pasado hasta la actualidad. Hablamos del trabajo que hemos hecho con la identificación de las fortalezas y los resúmenes de las reuniones que hemos mantenido, de la importancia de la toma de consciencia, de las actitudes positivas ante lo que nos rodea, del establecimiento constante de pequeñas metas (retos podríamos llamarlos también), del disfrute del camino, de no dejar que los pensamientos negativos nos socaven, de la toma de decisiones, del ejercicio físico… Me resulta imposible acordarme de todo y además no creo que sea ese el fin de este pequeño escrito. Sí añadiré la que a mi juicio resultó la idea más impactante: de esta última sesión, la de que el cambio a raiz del coaching no ha hecho más que empezar. Me parece una idea muy importante por lo estimulante que resulta, en la medida en que reconoce que el objetivo es lograr la permanencia de unos cambios que nos invitan a una actitud más reflexiva, serena, y ordenada tanto en lo personal como en lo profesional, pues al final resulta difícil distinguir uno y otro ámbito. Es así como he ido viviendo todo este proceso. Tus palabras, el enfoque de respeto hacia el que recibe el coaching, la confianza depositada en la persona, la identificación de sus valores y potencialidades, de sus problemas específicos ante el trabajo, el aporte de ideas y actitudes que nos pueden ayudar a mejorar en nuestra vida diaria y su explicitación en algunas ocasiones de manera abrumadoramente clara, el posicionamiento ante los retos y dificultades… todo eso me ha ayudado a tener más confianza en mí mismo, a identificar mejor mis capacidades, a reflexionar, a asumir como propio un pensamiento positivo, a la toma de consciencia de la que hemos hablado en repetidas ocasiones y en definitiva a iniciar un proceso de cambio de actitudes que como te comenté quisiera mantener en el futuro. Mi gran reto pues, es el sostenimiento de este cambio personal, que creo ya inicie desde el comienzo de proceso de coaching y que espero me permita un mejor desarrollo como persona y como profesional. Cuestiones tales como un nuevo posicionamiento ante mi situación actual en el trabajo, la manera incluso en que pretendo desarrollarlo, el interés por el estudio del inglés, el establecimiento de un calendario para la búsqueda de empleo, cambios también en aspectos más particulares y privados… responden sin duda a este proceso de acompañamiento, y espero que tú también lo hayas podido apreciar. Te estoy por ello muy agradecido Winni, de haberme dado esta posibilidad de desarrollo desconocida hasta ahora para mí. Por favor, no te olvides de facilitarme la cuenta bancaria donde poder  efectuar el pago por tus servicios en este tema. Quedo entonces a la espera.
Un abrazo

 

     Un buen día, hace poco más de un año una compañera de trabajo me preguntó si había oído hablar de “Coaching” y empezó a contarme lo que ella sabía, al día siguiente, ya estaba metida en google, averiguando un poco más sobre el tema, me pareció interesante. Unos días más tarde, recibí un curso de CAI en el que explicaban qué era el Coaching empresarial, así que mi compañera y yo nos apuntamos, me quedé fascinada, primero escuchando a algunas personas del profesorado y finalmente  a los ponentes. Cuando finalizó el curso, nos acercamos a Winni Schindler y al poco tiempo ya había quedado para empezar mi primera sesión del proceso de Coaching. Por aquel entonces, me encontraba sin fuerzas, muy cansada, sin ideas, con miedos y con una empresa que tenía que sacar adelante. Desde la primera sesión, me sentí muy cómoda, y abrí mi “alma”, eran 90 minutos, los cuales se  me pasaban volando, cuando terminaba la sesión, salía con energía renovada, con mucha alegría, con ganas de hacer cosas nuevas… con las pilas puestas.  ¿Qué cómo me sentía? Feliz, muy feliz. He creado unos hábitos que me hacen un bien tremendo, he conseguido unas herramientas fabulosas para levantarme inmediatamente después de tropezar (por no decir caer), y lo más importante, creo en mí. Ahora sé que puedo hacer lo que me proponga, Winni me lo decía, pero yo no lo creía. Conclusión: Estoy encantada con haber podido hacer un proceso de coaching, pero lo que sí es verdad es que hay que hacer un tremendo esfuerzo. Creo que volveré a hacer otro proceso de coaching.

Un abrazo

 

Uno cree que se conoce muy bien a sí mismo, y lo que piensa de él los demás, que sabemos muy bien lo que realmente queremos, y cómo controlar las situaciones profesionales y/o personales, etc.  Pero está claro que habitualmente nos falta tiempo para nosotros mismos y por tanto no encontramos ese espacio –vital- necesario para la reflexión.  Y por supuesto no tenemos un “benchmark” propio que nos indique si nuestras desviaciones en la consecución de nuestros objetivos obedecen más al “alfa” (digamos que sería lo imputable a nuestra actuación) o a la “beta” (…imputable a factores exógenos)…  En fin, dejando términos financieros aparte, lo verdaderamente práctico es buscar cómo contrastar todo lo anterior y para ello nada mejor que a través de sesiones de Coaching. Desde mi punto de vista, tras el análisis anterior, y habiendo recibido esas sesiones, siento cómo he conseguido ser más realista (no con las situaciones de la vida sino conmigo mismo) gracias al proceso de Coaching Ejecutivo que he recibido de Winfried Schindler.  Tenía referencias de este tipo de “formación”, y de diversos profesionales, pero he visto cómo mis expectativas se han cubierto con creces por dos motivos claros;

  • uno el “formato” de sesiones individuales; muy bien estructuradas, siguiendo un hilo conductor claro, con pautas concisas y totalmente adaptadas a mí (como persona y a mis circunstancias), …un “verdadero traje a medida de gran calidad”, y
  • el segundo –y más importante- haber encontrado a un excelente profesional, que tiene una increíble capacidad de escucha (no pierde detalle, por insignificante que parezca), gran capacidad de análisis y excelente visión en las recomendaciones y sugerencias.  Un buen “entrenador” que consigue MOTIVAR para que el coachee logre los mejores resultados y tenga presente todo lo aprendido (incluidas “herramientas aplicadas”) para que no resulte un proceso efímero y sí permanente. Un experto profesional en la materia.

Estoy muy satisfecho puesto que he contrastado conocerme muy bien a mí mismo, pero que tengo un gran margen de mejora en todos los ámbitos de la vida y gracias a una nueva forma de “ver y analizar” las situaciones (sin perder la orientación de mis “grandes” objetivos en la vida) optimizo o mejoro de forma que siento más control y conocimiento de mis propias actuaciones.  Para mí es un proceso totalmente recomendable, si bien entiendo que el 75% del “éxito” es gracias al “entrenador elegido”.

Saludos cordiales,

 

El proceso de coaching seguido con Winfried Schindler ha sido, en primer lugar, muy útil. Para mí, desconocedor en profundidad de lo que estos procesos podían aportar, era el primer objetivo. Que fuera útil. Superada esa fundamental barrera, supuso un reto duro. Trabajando desde la reflexión personal inducida por la dirección del Coach, ayuda a situarte en un entorno variado. Profesional, familiar, social y personal. Reflexionas desde la esfera puramente racional – como se hace normalmente en la actividad profesional – pero introduciendo estímulos de carácter emocional, y ubicándolos en las esferas antes citadas. De alguna manera vas cosiendo las partes de un traje que conforman tu vida, y entendiendo el porqué de muchas reacciones, hábitos y paradigmas que no son intuitivos. Y que fundamentalmente buscan equilibrio, eficiencia y bienestar. Para ello, lo primero es conocer qué fortalezas y qué debilidades tienes, muchas de ellas desconocidas. Posteriormente, potenciar las habilidades, fijar pequeños objetivos, comprometerte con ellos, hacer seguimiento, crear el hábito y hacer feedback de los logros, que a su vez impulsan y potencian mejoras posteriores. Definitivamente, una experiencia altamente recomendable y grata, dirigida con mucha habilidad, rigor, exigencia y buen humor por Winfried.

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Desde que comencé mi proceso de coaching con Winni Schindler he notado un cambio notable en mi forma de trabajar y sobre todo de relacionarme con mis compañeros. El día a día no me dejaba darme cuenta de asuntos cotidianos que para mí eran irrelevantes, pero en cambio influían notablemente en la forma que me veía el resto de gente.

Me ha ayudado a ser más extrovertido, saber compartir más, preguntar a la gente cómo se encuentra y sobre todo tomar acciones para intentar mejorar como líder.

Para mí, una experiencia sobresaliente!

 

Hola Winni,

En lo referente al proceso de Coaching, tal y como hemos hablado a lo largo de las sesiones me está siendo útil en el sentido de fijarme en el día a día en aquellos puntos que hemos venido discutiendo.

-          Poner especial atención en hablar con aquellas personas a las que he tenido más abandonadas

-          Poder preparar una visualización más clara de mis trabajos y potenciales

-          Me ha parecido interesante las formas de utilizar la Inteligencia Emocional, así como la gestión y tratamiento de los conflictos

-          El análisis de las situaciones y el entorno cambiante que se prevé en un futuro próximo

-          Analizar también las posibles motivaciones de mis superiores y cómo manejarlas de la forma más optimizada

-          El análisis de fortalezas y debilidades, lo considero especialmente interesante.  Viéndolo escrito creo que ha reflejado claramente como soy, aunque en algunos aspectos no me lo había planteado.

Toda esta forma de VER, ANALIZAR y ACTUAR frente y para las situaciones creo que me será muy útil a futuro, al menos, me hará ser mucho más consciente de mis actos y cuidarlos, con lo que espero pueda tener más de una situación provechosa motivo de ello.

La impresión correcta, y, aunque hemos llevado el proceso a lo largo de 8 meses, considero que esto es sólo el principio y queda, para mí un camino abierto para ir experimentando todo lo aprendido y los consejos que me has ido dando.

Saludos Cordiales,

Un Abrazo

 

Hola Winni,

Gracias a la recomendación de un buen amigo, tuve la oportunidad de conocer “qué es eso del Coaching“.

Si recuerdas, lo primero que te comenté es que no sabía muy bien cómo podía ayudarme el coaching, y cómo podías ayudarme tu como mi coach.

Tras una sesión de contacto, me gustaron las primeras sensaciones y me quedé con ganas de más. Mi amigo insistía en que iba a ser beneficioso para mí. 

Así que un poco por recomendación, un poco por necesidad y mucho porque hubo mucha afinidad, decidí emprender un proceso de coaching. Hoy todavía no lo hemos finalizado, pero como bien te decía en nuestra última sesión, me has ayudado mucho. Has descubierto rasgos de mi personalidad, que intuía pero que a partir de ahora trataré de explotar en mayor medida. Me has ayudado a reflexionar sobre mi profesión, mis capacidades y competencias, pero sobre todo a ser consciente de todo ello.  Así que día a día descubro los beneficios del coaching, unas veces por cambios de actitud, otras veces porque reflexionando sobre mis capacidades tomo decisiones y actúo de forma distinta.

Como ya te he comentado en alguna ocasión, cuando me preguntan qué es eso del coaching en un entorno familiar, les digo que es como volver a tener “un abuelo”. Mis abuelos han sido muy importantes en mi vida. Siempre estuvieron a mi lado, me enseñaron a valorar lo que nos rodea, que la familia es nuestro pilar y a reflexionar antes de tomar una decisión. 

Y así con todo el cariño, me despido hasta muy pronto.

Con Winni Schindler en este momento estoy realizando un curso de coaching en el que tengo como objetivo detectar puntos de mejora y proceder en consecuencia.

Winni como profesor combina el rigor profesional de quien conoce perfectamente las materias con un trato exquisito al alumno. Este tipo de materias no son fáciles de ser tratadas ya que tocan aspectos muy ligados al carácter personal de las personas para ello se requieren grandes dotes de sensibilidad y capacidad de convencimiento.

Estoy muy satisfecho con el desarrollo de mi proceso de coaching, ni es el primer curso que he realizado con Winni ni será d.m. el último que realice con él.

Gracias

 

Hace ahora aproximadamente un año, tomé la decisión de dejar la empresa en la que había trabajado durante los últimos 17 años. Una empresa en la que crecí como persona y como profesional y en la que aprendí mucho. Entrado ya en los cuarenta el cuerpo y la mente me pedían un cambio en la vida y buscar nuevos horizontes. También decidí que al salir de la empresa trabajaría con un coach para profundizar en mis fortalezas, debilidades y conocerme un poco más.

Pocos meses antes, una amiga me habló de su coach, Winni Schindler, con quien tuve la oportunidad de tomar un café y dialogar un rato. Me llevé una grata impresión y escuchando a personas que habían trabajado con él decidí que Winni sería el coach con el que trabajaría.

Comenzamos el proceso de coach a finales de verano y hace escasamente un mes lo acabamos. Puedo afirmar, sin lugar a dudas, que ha sido una experiencia apasionante. Y de Winni, mi coach, me gustaría destacar su gran profesionalidad, su capacidad de escuchar activamente, su cercanía y su respeto, su dedicación y la energía que transmite desde el momento que te recibe hasta el final.

Para mi este proceso de coach ha sido fundamental en mi fase de transición y/o re-invención. Me ha permitido descubrir fortalezas que tenía ocultas, hoy me siento más seguro de mí mismo; hemos recorrido abiertamente áreas de mejora que hoy manejo con mayor soltura. A través de los “deberes” que tenía que hacer entre sesión y sesión conseguí no perder el foco en el proceso y reforzar lo trabajado en cada sesión. A través de las actividades a realizar entre sesiones Winni demuestra una vez más su conocimiento y experiencia, y más importante, cómo es capaz de recomendar actividades concretas para cada una de las áreas a trabajar.

Gracias Winni por haberme acompañado en este proceso, hoy me siento una persona más fuerte, más capaz y más preparada para afrontar nuevo retos.